SECCIONES Hospital Infanta Elena Nueva Sala de Intervencionismo Cardiovascular
El Hospital Infanta Elena de Valdemoro, acaba de inaugurar una sala de Intervencionismo Cardiovascular, que está situada en el área de Radiología o Radiodiagnóstico, y que está siendo utilizada de forma conjunta por radiólogos y cardiólogos.
Cardiología intervencionista: Especialización médica y tecnológica para una mejor calidad de vida
El Hospital Infanta Elena de Valdemoro, acaba de inaugurar una sala de Intervencionismo Cardiovascular, que está situada en el área de Radiología o Radiodiagnóstico, y que está siendo utilizada de forma conjunta por radiólogos y cardiólogos.
El Área de la Cardiología Intervencionista, comprende una serie de procedimientos quirúrgicos que constituyen recursos terapéuticos de vanguardia, indispensables en el diagnóstico y tratamiento de algunas patologías tales como las enfermedades de las arterias coronarias.
Estos procedimientos se realizan en una sala equipada especialmente para ello, en donde la actuación de médicos y técnicos altamente calificados, así como el uso de tecnología punta, son elementos fundamentales. Se trata de una unidad que no es habitual en hospitales pequeños, por lo tanto un importante plus en el servicio de salud que brinda este hospital, que hay que valorar en su justo término, pues constituye un servicio habitual en grandes hospitales, con una demanda muy importante, y que el Hospital Infanta Elena tiene el privilegio de poder brindar.
La sala de radiología intervencionista altamente equipada, junto a la cualificación del personal para poder ponerla en marcha, es una realidad.
Mejores condiciones en los implantes
La Dra. Isabel Díaz Buschmann, jefa de Cardiología del Hospital Infanta Elena, nos explica que en esta sala de Intervencionismo Cardiovascular, están de momento realizando el implante de dispositivos, netamente marcapasos y desfibriladores.
Dice la Dra. Díaz Buschmann: “La radiología intervencionista, permite visualizar el procedimiento de implante de dispositivos con muchísimo más detalle, respecto a los procedimientos que se hacían anteriormente, en el quirófano. Proporciona mucha exactitud, con lo cual el procedimiento se realiza en mejores condiciones desde el punto de vista técnico, con más facilidad para el cirujano. Nos permite reducir un poco el tiempo del procedimiento, porque tenemos una mejor visualización de las imágenes y nos permite trabajar más cómodamente”.
Tipos de intervenciones “Tenemos dos tipos de procedimientos, uno urgente, de pacientes que llegan con una bradiarritmia grave al hospital, a los que hay que implantar un marcapasos de forma inmediata. A esos pacientes se les implanta en 24 o 48 horas. Por otra parte, a los pacientes que no tienen indicación urgente, se les realiza un implante en forma programada. Es decir, ingresan la misma mañana del procedimiento, se les coloca el marcapasos a lo largo de esa mañana y lo normal, lo habitual es que puedan ser dados de alta en 24 o 32 horas después del implante”.
“El hecho que tengamos esta sala es un lujo, tanto para los pacientes como para los médicos que implantamos, y que nos hace estar al mismo nivel que los hospitales grandes, en los que el número de intervenciones de este tipo en un año, es tres o cuatro veces superior al nuestro”.
Respecto de la demanda en el Hospital Infanta Elena, se puede decir que se va atendiendo a medida que se van presentando los casos, sin lista de espera. Se programa el implante, de manera que se realiza en dos o tres semanas desde la indicación, o antes cuando es urgente.
Contar con esta posibilidad en el Hospital Infanta Elena, es una garantía de la calidad de prestación sanitaria, con que cuenta la población asignada y un reaseguro de mejora en la calidad de vida de los ciudadanos.
¿Qué es un marcapaso y un desfibrilador?
El marcapasos es un producto sanitario eléctrico empleado en medicina, capaz de acelerar el ritmo cardíaco en caso de una ralentización (bradicardia). Después de largos años en la mejora de la técnica, los marcapasos han llegado a ser sistemas seguros y fiables, haciendo de la medicación crónica una práctica totalmente superficial. Un marcapasos moderno tiene una vida estimada de entre 5 y 12 años. Posteriormente puede cambiarse muy fácilmente gracias a la estandarización de las conexiones de los electrodos.
Un desfibrilador automático implantable (DAI) es un producto sanitario implantable activo, que puede detectar un ritmo cardíaco anómalo en un paciente y revertirlo automáticamente de un modo previamente programado, mediante la estimulación antitaquicardia o mediante descargas eléctricas. Algunos modelos pueden resincronizar el latido cardíaco mediante la estimulación simultánea de los dos ventrículos. Ocasionalmente puede emplearse como marcapasos. |