SECCIONES Hospital Infanta Elena Hospital de Día
El Hospital de Día, un área que está dedicada a múltiples especialidades para la realización de aquellos tratamientos o atenciones a los pacientes que se pueden resolver a lo largo del día, evitando así su ingreso hospitalario.
EL HOSPITAL DE DÍA
Dentro de la estructura del Hospital Infanta Elena de Valdemoro, se encuentra el Hospital de Día, un área que está dedicada a múltiples especialidades para la realización de aquellos tratamientos o atenciones a los pacientes que se pueden resolver a lo largo del día, evitando así su ingreso hospitalario. Hablamos de tratamientos que no precisan hospitalización, pero que si requieren de un control médico o de la aplicación de determinadas técnicas para su administración, o bien que se prolongan por espacio de varias horas.

Dentro de los tratamientos que se aplican, destacan los oncológicos quimioterápicos, los cuales gracias a la estructura del Hospital de Día, se pueden realizar de una forma más sencilla, pero especialmente mucho más humana.
En el Hospital de Día confluyen diversas áreas del centro hospitalario -Oncología, Hematología, Enfermería, Voluntariado, etc-, que se integran para conformar un gran equipo multidisciplinar, cuyo objetivo es la atención del paciente dentro de los más estrictos protocolos médicos, pero a la vez intentando ayudarle en el plano psicológico y moral.
El doctor Ángel Campos Ginés, jefe de la Unidad de Oncología Médica del hospital, nos explica que dentro de su área, “prácticamente la totalidad de los tratamientos oncológicos quimioterápicos se realizan en el Hospital de Día, con el objetivo de procurar que para el enfermo dicho tratamiento sea menos agresivo y que en la medida de lo posible, menos descoloque o altere su vida normal”.
  El Doctor Ángel Campos Ginés y la Doctora Sonia Mª García Fernández
La doctora Sonia García Fernández, Jefa del Servicio de Hematología y Hemoterapia del hospital, valora de una forma muy especial la existencia de esta unidad. “En nuestro caso no podríamos funcionar sin el Hospital de Día, es absolutamente necesario, porque dependemos del mismo para todo tipo de tratamientos, desde quimioterapias hasta transfusiones o hierros. Sean cosas mayores o menores, con nuestro volumen de consulta resulta fundamental”.
Por su parte, Lara Ochoa Jiménez, Supervisora de Enfermería del Hospital de Día, destaca que más allá del tratamiento que reciben los pacientes en la unidad, se les brinda una asistencia personal muy cercana que intenta paliar la angustia y la problemática psicológica adicional que padecen en muchos casos. “Son pacientes que necesitan estar acogidos. Nos encargamos no solo de atenderles en la parte del tratamiento, sino también con la ayuda de los voluntarios de orientarles en todo el proceso de su enfermedad incluyendo la parte psicológica y estética, de resolver sus dudas y preguntas y de darles muchísimo apoyo moral”.
“La participación del voluntariado en el trabajo de equipo del Hospital de Día es maravillosa, ya que entienden mejor que nadie al paciente, porque ellos también han sido enfermos y saben lo que significa padecer esta enfermedad. Les ayudan con detalles que nos pueden parecer mínimos, pero que son muy importantes para un enfermo, dándoles muchísima información, proporcionándoles cuestiones menores que le dan comodidad al enfermo en su estancia entre nosotros, y continuamente apoyo psicológico”, apunta el doctor Campos Ginés.

El equipo de voluntarios de la Asociación Española contra el Cáncer, está integrado por siete personas y coordinado por una profesional. El perfil del voluntario, haya sido o no paciente oncológico, es el de una persona comprometida y discreta, que ha sido formada para su actividad, y que conoce la importancia de la confidencialidad y el respeto a la labor sanitaria de los profesionales del hospital.
Los voluntarios realizan su trabajo de una forma altruista y desinteresada, y en esa medida prefieren guardar incluso el anonimato para pasar desapercibidos. Nos dicen que “dentro del Hospital de Día, nuestro objetivo es contribuir con los profesionales sanitarios a mejorar la calidad de vida del paciente oncológico y de su familia. Les facilitamos lo que necesitan en cada momento, pero especialmente apoyo y compañía, facilitando con la escucha activa la expresión de sus emociones y la detección de necesidades que nos encargamos de derivar a otros profesionales del hospital”. |